Gracias a mis amigas Mary y Sandra  que me ayudaron en revisar esto.

Estoy escribiendo esto con la intención de compartir un par de ideas con la gente que he conocido en Latino América, en Tunja, Boyacá, Colombia. No hay muchas cosas que les quiero contar sino dos cosas. Voy a hablar acerca de las cosas que la gente hermosa de esta ciudad pequeña me ha enseñado, y después les voy a compartir una idea sobre la felicidad desde la perspectiva de alguien que creció en Gringolandia pero prefiere vivir en Latino América.

Primero, ustedes me han enseñado que lo más importante en la vida es el amor. No importa dónde estés, qué tan cómodo estés o cuánta plata tengas, porque si tienes amor en tus relaciones entonces puedes ser feliz. Me di cuenta que las personas acá en Tunja quieren a todas las demás personas, las personas son muy amables con los otros. No les puedo contar cuántas veces he pedido cualquier tipo de ayuda a un desconocido y ellos hicieron todo lo posible por ayudarme. Todos mis vecinos, toda la gente a quien enseñé inglés, los muchachos y profes de las clases a las que asistí, todas las personas me trataron con amor. Nunca podré olvidar cómo me han tratado acá, nunca había conocido a tantas personas en un lugar tan pequeño con esta calidad de ser tan buenas personas. Amor es una parte de la gente de esta ciudad, y prefiero eso más que cualquier centro comercial o cosa moderna que tal vez Tunja no tenga en este momento. He dicho a todas las personas que me han preguntado que si tenía que escoger un lugar favorito para vivir, ¿cuál escogería? Y mi respuesta es que viviría acá en Tunja. Aunque soy diferente y no manejo bien el idioma, la gente me ha permitido participar en sus vidas, y son felices dejándome participar en ellas, y por eso le agradezco mucho a la gente de Tunja, nunca les podré olvidar, y si alguno de ustedes se encuentra alguna vez en Estados Unidos saben que la puerta de mi casa estará abierta para ustedes. He estado muy feliz desde que llegué, y esto se lo debo a ustedes.

Segundo, la idea de la felicidad desde mi perspectiva gringa, desde lo que he vivido. Me he dado cuenta de que ustedes pasan sus vidas con más felicidad que la gente de mi país. Sobre esto les quiero presentar algunas razones por las cuales es así. A mí me parece que la gente de mi país desea las mismas cosas que ustedes, como ser feliz, compartir con sus familias y pasar sus vidas llenas de momentos ricos y divertidos con las personas que quieren y les quieren. Sin embargo, hay mucha gente en mi país que se ha olvidado cómo lograr ser feliz. ¿Por qué? ¿Cómo puede ser que personas con tantas oportunidades no puedan ser felices? Hay un par de cosas que me parecen que hacen parte de la cultura de Estados Unidos en las cuales aún ustedes no han empezado a participar, y el no participar en este tipo de cosas hace que ustedes sean mejores. 

Hay un montón de gente que me ha dicho que está fascinada con la cultura estadounidense, que me han dicho que cuando se vive en Estados Unidos se tiene mejor calidad de vida. De hecho, hay personas que prefieren comprar productos fabricados en Estados Unidos porque creen que tienen mejor calidad que los productos hechos por colombianos, siendo errada esta idea, pues los productos colombianos tienen igual calidad que los gringos. Bueno, pues lo que ustedes ven en televisión y youtube acerca de la vida que tenemos allá es verdad, tenemos muchas cosas que son súper chéveres, a la mayoría de mis amigos les regalaron un carro cuando cumplieron 16 años, la mayoría de las cosas son más modernas allá, las cosas son más grandes, tenemos las cosas en más abundancia. A mi me pasó la misma, cuando estuve en Estados Unidos, yo quería las mismas cosas que todas las personas quieren allá. Yo quería un carro que fuera súper genial, quería una casa súper grande, y quería ganar mucha plata. Esto es lo que nos enseñan por medio de las publicidades y los anuncios, el ambiente allá nos enseña que para ser felices tenemos que buscar cosas materiales. 

Entonces, cuando empecé con mi experiencia latina americana en Perú, me di cuenta que no tenían el misma estilo de vida. Había menos cosas, las cosas no eran tan nuevas y grandes, no había tanta plata, y había más pobreza. A pesar de todo esto, las personas que conocí fueron muy buenas conmigo, y empecé a reconocer que vivían felices. Sin embargo, solo estuve allá 5 meses, y por esto sólo toqué la superficie de la cultura.

6 meses después de salir de Perú, llegué a Tunja. Pero esto fue diferente, no estaba viviendo en una ciudad grande, estaba viviendo en una ciudad pequeña. Las personas son trabajadoras ya sean profesionales o campesinas. Por primera vez, empecé a tener amistades con gente que no sabía hablar inglés y que nunca había viajado a Estados Unidos. Conocí personas las cuales nunca habían conocido personas de Estados Unidos y ni siquiera tenían interés de hacerlo. Y me di cuenta: la “gran” cultura de Estados Unidos no tiene nada que ver con hacer a alguien feliz. Lo que tenemos puede ser chévere, pero no tiene nada que ver con la felicidad. ¿Cómo lo sabía? Porque la mayoría de la gente que vive acá en Tunja, prioriza su familia por encima del trabajo, quieren sentirse conectados con la gente con quien comparten sus vidas más que tener cosas. No quiero decir que la gente en Tunja no posee cosas o que han superado el consumismo. No, es que las personas en Tunja saben lo que es  más importante, y esto es, pasar su vida con la gente que les  importa, y estar conectado con las personas, no con las cosas.

En Estados Unidos, las personas han empezado a pensar que la plata es igual a la felicidad, y que el comprar cosas puede reemplazar el sentimiento de estar conectado con las personas. Mucha gente allá tiene buenas cosas, mucha plata y buenos trabajos, pero  se vuelven más frías, más egoístas y más preocupadas por sí mismas en vez de preocuparse por sus vecinos y compañeros. No pasan mucho tiempo con su familia porque piensan que la plata que ganan es más importante que el tiempo que podrían estar compartiendo con ellos. No son tan felices, pero sí tienen cosas brillantes y nuevas. 

Así los dejo con una idea y espero que me escuchen. Si alguna vez han pensado que les falta algo viviendo aquí, si piensan que necesitan algo más en sus vidas, o si piensan que yéndose a Estados Unidos van a ser más felices, están equivocados. La felicidad es algo que se busca en el interior, no en el exterior. Hay cosas buenas en todo el mundo que vale la pena conocer, pero si en verdad lo que quieren es ser felices, deben saber que todo lo que necesitan lo pueden encontrar acá, en Tunja, con su familia, con sus amigos, y con los momentos que comparten.   

10 thoughts on “para ser feliz

    1. haha, sorry aunt sharon! It’s pretty much saying that people in tunja are really lovely and that they have no reason to think that life is better in the united states because they have everything they need here, like family friends and meaningful moments with those people.

  1. Zach Dios te siga bendiciendo siempre, eres un gran ser humano. Un gran abrazo y buen viajeeeeeee, espero que vuelvas pronto.

  2. really cute :)
    welcome here and.. remember that in Tunja there is a place for everyone.. from USA:. Europe.. or another planet ;)..
    hugs

    1. Julian, eres un bueno alumno pero mas importante un bueno amigo, en verdad para conocerte y compartir contigo y tu familía fue un gran placer, y espero que sigamos hablando y me cuentes de tu vida, y si en caso vayas a estados unidos, quiero que sepas que las puertas de mi casa estan abiertas!!
      Much love y a big hug!

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